Al seleccionar un rascador para gatos, tenga en cuenta el tamaño de su gato, el espacio disponible y sus hábitos de rascado.
Gatos pequeños (p. ej., gatitos o razas pequeñas)
Para gatitos o gatos pequeños (como siameses o singapurenses), un rascador más pequeño-de aproximadamente 30 a 40 cm de largo-es adecuado. Estas tablas suelen ser livianas y portátiles, lo que las hace ideales para colocarlas cerca de una cama para gatos o en un rincón.
Gatos-de tamaño mediano (p. ej., gatos domésticos promedio o británicos de pelo corto)
Los gatos de tamaño mediano-se rascan con más fuerza; por lo tanto, se recomienda una tabla de 50 a 60 cm de largo y al menos 20 cm de ancho para permitir un estiramiento cómodo. Si tu gato prefiere rascarse verticalmente, considera un rascador vertical de más de 60 cm de altura.
Felinos grandes (p. ej., Maine Coons, Ragdolls)
Debido a su tamaño y fuerza, los gatos grandes necesitan rascadores más resistentes. Opte por tablas de más de 70 cm de largo y más de 30 cm de ancho, o elija un árbol para gatos que incorpore superficies para rascar. Lo ideal es que los rascadores verticales tengan más de 80 cm de altura para adaptarse a la necesidad de un gato de rascarse mientras está de pie sobre sus patas traseras.
Hogares con varios-gatos
En hogares con varios gatos, es aconsejable disponer de varios rascadores o un árbol para gatos grande. Dado que los gatos pueden competir por los recursos, colocar rascadores en diferentes lugares puede ayudar a minimizar los conflictos. Además, considere diseños con múltiples superficies para rascar-como tablas en "forma de L-" o "en forma de U--para satisfacer las diferentes preferencias de los diferentes gatos.
